miércoles, 24 de febrero de 2010

UNA MIRADA.


Cima del Pico Gallinero, Cerler 2010. Adidas ID2 Googles.

Cuando subo a las cimas de las montañas, si las prisas por descender no me "atosigan", me gusta pasar un tiempo mirando todo lo que me rodea... Cada vez que hago este ejercicio de mirar la naturaleza, me doy cuenta de lo pequeñas que somos las personas y de que todos nuestros problemas también son pequeños en comparación a las grandes montañas que me rodean.

Éstas llevan miles de años ahí, quietas y esculpidas por la nieve, el viento y el agua. Cuando yo no esté, ellas seguirán ahí, e imagino que habrá muchos otros que las subirán y se maravillarán como yo me maravillo de su grandeza y poderío ante nosotros.

Las montañas son para vivirlas y disfrutarlas, si tenemos en cuenta su fuerza y su cambiante personalidad en cuanto a la nieve se refiere. Podremos seguir en ellas muchos años, subiendo y bajando, ya sea con nuestros snowboards, splitboards, skis, bicis o simplemente andando.

Cuando subáis a la cima de una montaña, pararos a mirar lo que os rodea, os daréis cuenta que no somos ni tan grandes ni tan fuertes. Ellas llevan más tiempo que nosotros aquí para recordárnoslo.

2 comentarios:

Patri dijo...

La verdad es que te quedas babeando un rato las preciosas montañas todas nevadas, me ha encantado tu entrada;), saludoos!

José Félix dijo...

¡Gracias por seguir el blog!